Inauguración nueva sede Casa Manu
Casa M.A.N.U: Cuando el amor
une y motiva
Enlace a fuente a Nota Original DiarioUrbano.com.ar (31/12/2010)
La ONG, que alberga a chicos que viven con VIH, cerró el 2010 con un gran festejo, este mes inauguraron la casa hogar que con mucho esfuerzo llegó a ser una realidad y en la que viven chicos, adolescentes y bebés tras cinco años de mucho bregar para la construcción de la sede.
La nueva casa tiene todas las comodidades que se necesitan para que vivan unos 16 chicos, señalaron desde la ONG.
La casa ubicada en la calle Weiman 670 en Monte Grande, es la nueva sede de Casa M.A.N.U, con casi 370 metros cubiertos la casa tiene todas las comodidades para que los chicos convivan en un verdadero hogar, con lugar para todos. El hogar es único por sus características en el Conurbano y reconocido en el mundo por su trabajo destacable en Latinoamerica.
Su fundadora, Silvia Casas habló emocionada sobre la inauguración que se realizó el 16 de diciembre pasado: “eso es lo más ansiado, estábamos en un departamento, con los chicos, e voluntariado. Hoy tenemos una casa como el proyecto la requería cuando nació Casa M.A.N.U, es un hogar”, destacó.
Durante cinco años construyeron la casa que con capacidad para 16 chicos y en la que actualmente viven 12 chicos y adolescentes de diferentes edades que van de bebés de un año hasta adolescentes y el voluntariado, la nueva casa cuenta con un patio delantero con juegos, un sum de recreación, un comedor diario, habitaciones para niñas, una para niños y una para bebés, además de un dormitorio de aislamiento con baño propio para cuando los chicos se enferman de varicela u otras enfermedades de contagio. También cuenta con un dormitorio para el voluntariado, sala de medicamentos, baños diferenciales, y duchas y “un fondo para jugar al fútbol”, destacan una de las voluntarias, “era lo que más les preocupaba a los chicos”.

En Casa MANU viven chicos desde 1 a 21 años conviviendo como una gran familia
con las
voluntarias que son como tías, madres y abuelas que colaboran diariamente.
Pero detrás de este logro hay mucha gente, “la comunidad que colabora, que ofreció horas, padrinazgos, colaboraciones de alimentos que es fundamental” asegura Silvia, señalando que esta casa, como todas las casas con chicos requiere: alimentos, artículos de limpieza y medicinas, fundamentalmente pero también dedicación, tiempo y cariño. “Todo eso es muy bienvenido”, dice Casas.

La nueva casa tiene todas las comodidades que se necesitan para que vivan
unos 16 chicos, señalaron desde la ONG.
La casa es el resultado de “una gran cadena solidaria” asegura Silvia y luego resalta, “el mayor caudal es justamente el que viene de la comunidad, las señoras que dejan a sus hijos en la escuela y vienen y planchan, cocinan, las chicas del voluntariado vienen se quedan a dormir, y esto no tiene que ver con una remuneración sino con sentirse útil de poder responder cuando alguien lo necesita y más si el que lo necesita es un niño”.

La fundadora de casa MANU, Silvia Casas, fue reconocida una vez más como mujer innovadora, esta vez por la senadora provincial del FPV, Viviana Arciadiacono.
Hace cinco años Casa M.AN.U recibió un subsidio del estado nacional de 80 mil pesos por el que pudo adquirir el terreno, por el entonces presidente de la nación, Néstor Kirchner. Finalmente el largo sueño se cumplió dejando un sentido de satisfacción, de renovación en todos sus colaboradores. “Construimos un proyecto de amor para otros y para otras, respetando a nuestra infancia, sino nunca vamos a tener el país que deseamos y eso nos motiva”.
Otro gran servicio voluntario con el que cuenta Casa M.A.N.U es el de los padrinos, las familias se rotan y llevan a los chicos de paseo el fin de semana para que visiten lugares que no conocen y además para que puedan ver un modelo diferente de familia que ellos no conocen. “son niños que la vulnerabilidad social que tienen no pasa solo por tener VIH, sino también por el abandono social y que en muchos casos han perdido a sus padres por esa misma patología. Eso también se resuelve en gran medida con la visión de un modelo sano. El encuentro de los padrinos se da, asumiendo desde el amor, es como un encuentro que tiene que ver con el amor, la mirada la vinculación del chico que es un pollo mojado y que en definitiva ve en el otro las cosas que no tuvo”. A su vez los padrinos se comprometen, aprenden sobre una patología que aún se estigmatiza, deja de creer en el folclore popular que todavía circula, concientiza también. Si bien la casa no funciona como un hogar de adopción sino de residencia activa con sus campañas y trabajo a la relación de los juzgados y adoptantes para empezar a trabajar desde su lugar sobre la condición de los niños con VIH positivo.

La casa cuenta con varias habitaciones para ajustarse a las necesidades de los chicos de todas las edades "manteniendo su esencia de casa", aseguran.
“Todos pueden colaborar”, dice Casas, con colaboración que va desde el voluntariado en el hogar, el padrinazgo para retirar a los chicos los fines de semana, el padrinazgo económico con cuotitas que van desde los 50 pesos, colaboraciones de todo tipo, desde papel higiénico, alimentos, artículos de limpieza, carne picada, los alimentos frescos y sobre todo difundiendo este rol de hogar diferente, de hogar de amor y ayuda, de solidaridad y proyecto que tiene M.A.N.U. y que busca plantar en la sociedad la semilla de un lugar “un poco más mejor”.

Con un gran fondo los chicos celebraron tener dónde jugar al fútbol "es lo que más les preocupaba" dice una de las voluntarias entre risas. |